Vivir sin parar

Vivir sin parar, una película con el maratón de Berlín como trasfondo.

Hace unos meses (noviembre 2014) se estrenó en los cines la película alemana “Vivir sin Parar”, de titulo original “Sein letztes Rennen” (Su última carrera) (*). En esas fechas no pude verla en los pocos cines que la exhibían, pero desde hace un par de semanas ya está disponible para alquiler, tanto “on-line” (Google play o iTunes), como en ese resquicio de nuestra época adolescente: “el videoclub”, por lo que pude verla y ahora escribir unas líneas para recomendarla.

(*) Aún no llego a entender que razón de peso puede hacer a una distribuidora o productora cambiar el nombre de una película. Un título que el director habrá pensado concienzudamente en función de lo que el quiere expresar y que al pasar los Pirineos, una cabeza pensante, tocada por la varita de Dios o la de Harry Potter en cuanto a titular se refiere, decide que no es apropiado para este país.  De locos!!!

La película gira entorno a la figura de “Paul Averhoff”, personaje que interpreta magníficamente Dieter Hallervorden, un conocido cómico alemán que en está película entremezcla toques de humor con situaciones de “nudo en la garganta”. Paul y su mujer se internan “voluntariamente” en una residencia de ancianos debido a la salud de ésta última y a la imposibilidad de que su única hija se “encargue” de ellos. El argumento es bien sencillo, “Paul Averhoff” fue un mito del atletismo en su época, medalla de oro en la maratón de los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956. Una vez en la residencia, para intentar salir de la monótona espera hacia la muerte que impera entre los compañeros y trabajadores de la residencia decide prepararse con la ayuda de su mujer para afrontar de nuevo una maratón, la maratón de Berlin.

vivir sin parar

Maratón y muerte se entremezclan en está película que se puede hacer dura en ciertos momentos. Como afrontar tus últimos días de vida o como estar muerto aún siendo joven son temas que el director desarrolla con varios personajes que rodean a Paul en su preparación hacia su última carrera.  Aún siendo una película que trata el cómo sobrellevar la muerte que nos llegará tarde o temprano, el mensaje es esperanzador, ya que al igual que en una maratón, el único camino es ir siempre hacia delante.

Cómo anécdota del rodaje,  nos cuentan que las escenas donde se ve corriendo al actor durante la maratón, son reales. La productora consiguió un acuerdo con la organización de la maratón de Berlín para poder grabar en varios puntos del recorrido a “Paul Averhoff” corriendo entre los participantes reales de la edición de 2012 de la maratón de Berlin.

Os dejo el trailer y espero que la disfrutéis en una tarde de sofa. Aunque tiene momentos duros, hay otros puntos cómicos y de esperanza que contrarrestan la dureza del tema tratado y la interpretación del actor principal está muy lograda. Espero que os guste.

4 comentarios en “Vivir sin parar, una película con el maratón de Berlín como trasfondo.

  1. La ví online hace pocos días. No la disfruté demasiado la verdad, ni me pareció muy simpática ni muy dramática. Se quedó en una peli olvidable de la que no me acordaré en un año. Quizás tenía muchas expectativas pero como peli de Running me pareció floja. Tuve que darle a algunas partes hacia adelante porque me parecía un poco tediosa (algunas escenas en la Residencia). Las escenas en carrera sí me dieron sensación de ser reales como ahora compruebo.

    1. No es un peliculón ni mucho menos, y sobre todo no es una película de running, hay pocos chispazos, alguno como el cambio de entrenamiento al principio, como empieza con un “CaCo” de libro para los que vuelven a correr e intenta saltárselo a las primeras de cambio (como hacemos todos los novatos).

  2. ¡Mil gracias por la recomendación!

    Apuntada queda para una noche de estas.

    Y que grandes apuntes haces para reflexionar: ¿Pero a quién (y con qué derecho) se le ocurre cambiar los títulos? Y joder, si nuestra generación se crió en el videoclub… Qué rápido hemos perdido la cultura del alquiler…

    ¡Un abrazo, Pre!

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